16 de junio de 2009



Me quedo callada; Soy como una niña dormida Que puede despertarse Con apenas sólo un ruido. Cuando menos te lo esperas, Cuando menos lo imagino, Sé que un día no me aguanto y voy y te miro.
Y te lo digo a los gritos, Y te ríes y me tomas por un loca atrevida.
Pues no sabes cuanto tiempo en mis sueños has vivido. Ni sospechas cuando te nombré, Yo, yo no me doy por vencida; Yo quiero un mundo contigo, Juro que vale la pena esperar, y esperar y esperar un suspiro, Una señal del destino; No me canso, no me rindo, no me doy por vencida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario